Como elegir una bombilla LED

La potencia de una bombilla viene reflejada en vatios (W), es lo que nos cobra la compañía  suministradora de electricidad. Los vatios son de forma aproximada proporcionales a la cantidad de luz que emite una bombilla. El flujo luminoso es la cantidad de luz (lúmenes) que emite una bombilla (dato  proporcionado para cada bombilla). Este dato es más fiable a la hora de elegir la bombilla que queremos sustituir pero esta información no siempre es fácilmente accesible, sobre todo si se trata de bombillas antiguas, por lo que nos fijaremos en los vatios. La relación aproximada para sustituir bombillas convencionales es la siguiente:  

 

10 vatios en bombilla incandescente (bombilla normal) = 1,2 vatio en bombilla LED Ejemplo: bombilla de 60 vatios se sustituye por una de 6 vatios en LED  

10 vatios en bombilla de bajo consumo o tubo fluorescente = 3.5 vatios en bombilla o tubo LED Ejemplo: bombilla de bajo consumo de 15 Vatios se sustituye por una de 5 Vatios en bombilla LED. 


La tecnología LED ha conseguido que la relación entre los vatios de una bombilla y la luz que emite esta sea mucho más eficiente, de manera que con muchos menos vatios de LED conseguiremos la misma o mejor luminosidad que con cualquier otro tipo de bombilla, ahorrando una sustanciosa cantidad en la factura de la luz.

 

Otro elemento a tener en cuenta es el ángulo de emisión.

El ángulo con el que se proyecta la luz de la lámpara LED es importante para conseguir la iluminación adecuada. Las bombillas que emiten 360º dan una luz difuminada y envolvente mientras que los focos que emiten en 30º concentran el haz de luz. Para facilitar la elección lo mejor es tener en cuenta el ángulo de luz de la bombilla que se sustituye. 


Si elegimos LED muy direccionales (por ejemplo 30º) conseguiremos una sensación de chorro de luz que podremos aprovechar para generar el efecto deseado. Un LED tipo bombilla multiled que proyecta en 180 o 330º será ideal para iluminar un salón, una habitación, etc. 

 

Otra característica de la bombilla LED es el color de la luz generada,  elemento importante para conseguir un ambiente acogedor o estimulante.

El blanco cálido emula la tradicional bombilla incandescente dentro de los hogares. El blanco neutro consigue un tipo de iluminación difusa y de gran calidad, idóneo para oficinas, exposiciones, etc. El blanco frío es ideal para sitios donde queremos conseguir una sensación de mucha Luz, etc. 


Y por último no olvide elegir correctamente el casquillo, para que la sustitución sea tan simple como desenroscar la bombilla antigua y enroscar su nueva bombilla LED.

Rosca Bombilla